sábado, 5 de julio de 2008

Cuando deja de importar

viernes, 4 de julio de 2008

Sin querer (Dedicado a J.D)

Hay quien dice que la gente no cambia nunca. Yo lo que pienso, cumplidos mas de cuarenta que no oculto y con todo mi equipaje, intentado escoger en todo momento el buen viento pero ignorando tantas cosas aún, es que las personas cambiamos y además es bueno que eso pase.
Por supuesto que hay gente que lleva siempre una misma vida, aunque cambie las apariencias, tal vez atadas a sus miedos o "seguridades".
Para ello hace falta estar fino y sensible a las experiencias, atento a todo lo que sucede, dejarse llevar por los cambios, gritar con las conquistas , reírse de los fracasos, dejarse crecer el pelo y cortárselo cualquier día de estos en que aparezca un peluquero pero sobre todo reconocer en uno mismo los errores y las torpezas.
Cambiar es sano siempre e implica que ganas, aunque hayas perdido, ¿que es perder o ganar?, no creo que eso importe, si quieres ganar lo haces y perder no es mas sencillo.
Hay cosas que se tienen que aprender primero para sentirse firme y poder hacerlo porque generalmente es lo más difícil, algunas personas dan el paso por alguien, o a veces ese alguien te empuja irreversiblemente a no ser como antes, bienvenido sea. Cuando uno se aprende las lecciones cambia por conocimiento, bien es cierto que hay quien lo sabía todo desde pequeñito, pero ni es mi caso ni me lo acabo de creer del todo.
Todo esto la he aprendido gracias posiblemente al mejor amigo que he tenido y que tendré, no fue fácil y a veces hasta duro, pero las personas que merecen la pena son esas, esta claro.

jueves, 3 de julio de 2008

Sobre gente I

Nunca dejarán de sorprenderme algunos espécimenes humanos que se creen tan listos, tan salados , tan graciosos, ombligos del Mundo e incluso del Universo ; por supuesto, esto es sólo lo que ellos se creen que son, que se permiten meter su “morcilla ingeniosa” en la vida de los demás con no se qué tipo de "patente de corso" o algo por el estilo que nadie les ha dado.
No se me ocurre mejor recomendación para ellos que revisen (estoy dando por hecho que en su día lo hicieron ¿?) en la d del diccionario la palabra discreción cuya definición, prudencia y tacto para hablar u obrar es fundamental a la hora de bien hacer las cosas de la vida en general. Pero claro, como siempre, será que no está de moda, o algo así, será más molón ir por la vida entrando como un elefante por la cacharrería... tacto, sensibilidad e inteligencia tampoco les vendría mal repasarlas.
Como estoy un poco cabreada, solo lo justo, voy a dejar el tema, porque indudablemente este tipo de onanismo mental en su variedad egotista no me merece ni una sola consideración más.
...Por lo menos de momento.